Factores que influyen en el precio de un armario empotrado

El precio de un armario empotrado a medida depende varios factores como la altura, el ancho, el fondo, el modelo de puerta, los materiales (cristal, espejo, lacado, melamina, etc.) y el contenido de interior. En la mayoría de los casos hay que sumar el desmontaje del armario actual y quitar tabiques, por eso, lo más conveniente es solicitar un presupuesto ajustado a la realidad, para evitar dejarse confundir escogiendo primero por precio, porque un precio menor a la larga puede ser más caro por los gastos en reparaciones o por tener que renovarlo a los pocos años. Hay que tener en cuenta que no se trata de verlo como un gasto, sino como  una inversión que añade valor de la vivienda. Y eso, se consigue cuando lo que se compra da beneficios a largo plazo, por permanecer el armario en perfecto estado después de muchos años.

¿Se puede comprar un armario empotrado sin examinar las calidades?

No es recomendable, lo mismo que no se debe cruzar una carretera sin mirar a los lados. Confiar en las apariencias suele engañar, por eso, conviene ver la calidad mediante una demostración real para tomar la mejor decisión.

Hay que tener en cuenta que un armario empotrado que esté reforzado para durar muchos más años en perfecto estado, al final, es más económico que otro que dure la mitad de tiempo.

En los armarios empotrados tiene mucha importancia la duración sin averías (desajustes, grietas, roturas, deterioros estéticos, desgastes, etc.) a muy largo plazo, por eso, conviene preseleccionar primero por calidad funcional, que es la que repercute en la duración en perfecto estado y después por calidad estética, con el fin de relacionar; duración, estética y precio, para sopesar si compensa o no, pagar un poco más.

¿Lo bueno se quiere demostrar y lo malo ocultar?

La respuesta es evidente, no hace falta decirla. Por lo tanto, conviene examinar primero la máxima calidad funcional en cuanto a duración sin averías y aprovechamiento del espacio. Y así, con esos conocimientos, los detalles que descubren las deficiencias o los defectos de una calidad funcional inferior, no pasarán desapercibidos.

¿Hay que ir de tienda en tienda para escoger un armario empotrado?

Hoy en día se puede ir de Web en Web para preseleccionar y después de tienda en tienda para escoger. La huella digital da más información, porque lo malo no queda oculto y lo bueno es dicho por muchas personas a través de internet. Por eso, conviene poner en los buscadores el nombre de la empresa para averiguar qué información hay sobre ella y en el caso de no aparecer reseñas de Google, cuanto menos es sospechoso, porque quien tiene buena reputación quiere mostrarla, no ocultarla.